Mensaje del Exsenador Alvaro Vanegas Montoya
Para el Alcalde de Envigado, Braulio Espinosa. Destaca su gestión y avizora éxito.
Señor Alcalde:
Inicialmente fue una simple lectura. Releerlo fue una degustación que obligó volver a saborearlo para sentirlo y disfrutarlo. Ese informe de gestión es una pieza político administrativa que no sólo muestra realidades sino que servirá de llave para abrir todas las puertas que se toquen con miras a ampliar el espectro territorial en torno al servicio de la comunidad.
Para el año 1.972, ya estábamos actuando en el escenario directivo de nuestro municipio. El presupuesto municipal era de 14 millones de pesos (eso es como tres mil millones pesos hoy). La deuda pública era el 50% heredada del lamentable manejo dado por la dirigencia anapista triunfadora en los comicios de 1.970. Creo que la población era de unos 40mil.
Han transcurrido 50 años y tengo que confesar que ni los más optimistas podían adivinar la realidad que se vive en este Envigado de hoy.
Una inmensa alegría tuvimos en el año 1.987 cuando recibimos de Planeación Nacional el reconocimiento por ser el primer municipio del país en calidad de vida. En quince años se dio un salto gigante de un pueblito honorable y piadoso a una comarca avanzada y progresista.
Excepto el grave INRI con el que cargamos por el asentamiento del narcotráfico en nuestro territorio, en Envigado se respiraba progreso y bienestar. El plan de desarrollo estuvo orientado a mejorar la educación y la salud. Nos empeñamos en sacar adelante el proyecto universitario cosa que se volvió realidad a partir de 1.992 y se consolidó con la aprobación por el CESU en el año 1.995.
No me ocupo de la importante gestión del Dr. Héctor Londoño quien ha sido un reconocido gestor de cosas muy buenas para Envigado. Hoy me refiero a la brillante labor suya en este corto lapso. No es el número de obras que por si sólo hacen huella. Es la calidad de las mismas y las dificultades superadas para lograr los objetivos. Más que todo eso es la cobertura en todos los puntos cardinales y especialmente la repercusión en todas las esferas y estratos y especialmente el beneficio en las gentes más necesitadas. Los colegios y el Hospital. La atención a los niños y la tercera edad. Los restaurantes escolares. Esa frase tan simple pero con profundo contenido: Ciento cincuenta mil millones en deuda pública para una ejecución de seiscientos veinte mil millones. “Nuestra gestión ha sido evidente: convertimos cada peso de deuda en 4 pesos de inversión. Es excelente desarrollo del teorema de Pitágoras.

Fui testigo de excepción. En reiteradas oportunidades intenté gestionar y en más de una ocasión tuve que aceptar la frustración en el tema de la plaza de mercado. Usted lo logró.
Sabemos que el año que le queda de gestión será intenso por el deseo de recoger la cosecha. No se afane que la gente ve su acción permanente y su deseo de acertar. Lo demás llegará por inercia.
Soy envigadeño agradecido. En reiteradas oportunidades recibí el respaldo popular y ahora debo manifestar la alegría y el agradecimiento por su brillante y fructífera gestión. No me queda duda que su compromiso con la comunidad lo está cumpliendo hasta la saciedad.
Quienes ejercen estas funciones normalmente esperan avanzar con un doble objetivo: el servicio a la comunidad y el éxito personal. Yo en mi momento lo hice. Sea que usted se lo haya propuesto o no, este trampolín lo dirigirá a las grandes ligas. Su juventud y la “complicidad” de su esposa le permiten ese derecho a soñar. Creo que el camino está despejado.
Si la vida me da licencia seré un acucioso animador y si usted lo desea tendré gusto en acompañarle en esas aspiraciones futuras. Repito, y le aplico, la frase del Clásico Latino Virgilio : “SIC ITUR AD ASTRA”.
Usted llegará lejos.
Con sentimientos de consideración y respeto:
Alvaro Vanegas Montoya
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