Javier Cercas, Ibahernando, Cáceres España, 1962

El periódico de la democracia, El País, 50 Años

Javier Cercas

Cercas escribe una historia personal de EL PAÍS. Emotiva. Independiente. Imprescindible.

Fragmento

1

Ocurrió a principios de los años noventa. Una mañana llamaron por teléfono a mi casa y un desconocido me preguntó si estaba interesado en escribir en El País. Me quedé atónito: aún no había cumplido los treinta años, vivía en Gerona, daba clases de literatura en la universidad, apenas había escrito en la prensa y solo había publicado, en una editorial medio secreta, dos novelitas que no había leído nadie, salvo mis padres, alguna de mis hermanas y un par de amigos. El desconocido repitió su pregunta; por supuesto, contesté que sí. Guardo un recuerdo brumoso del resto de la llamada; lo único que recuerdo con claridad es que, antes de que acabase, el hombre me anunció que un redactor se pondría muy pronto en contacto conmigo para perfilar los pormenores de mi colaboración en el periódico.

Al colgar el teléfono cambié en cuestión de segundos el asombro por la incredulidad y la incredulidad por la euforia. Era alucinante: iba a escribir en el periódico que leía desde que leía periódicos, el periódico donde siempre había querido escribir y donde todo el mundo quería escribir, el periódico más relevante y más leído de mi lengua, el periódico que había plantado cara a los golpistas el 23 de febrero de 1981, el periódico de García Márquez y de Vargas Llosa, de Pradera y de Cebrián, de Umbral y de Savater. Me asombró la capacidad de El País para detectar el talento allá donde se encontrase, incluido un escritor sin lectores extraviado en una pequeña capital de provincias, un tipo que no conocía a nadie en el mundo intelectual y periodístico español, qué antenas infalibles, qué olfato prodigioso, ahora entendía por qué Aranguren había definido a El País como «el intelectual colectivo»… Aún estaba dando saltos de alegría cuando volvió a sonar el teléfono. Lo descolgué convencido de que era un redactor de El País; era mi hermana Sofía. «¿A que no sabes quién me acaba de llamar?», pregunté, exultante. «Claro que lo sé, idiota», respondió Sofía. «¿Sabes qué día es hoy?». No me dio tiempo de pensarlo. «28 de diciembre, Día de los Inocentes», dijo. «Y quien te acaba de llamar es uno de mis compañeros del trabajo». Antes de que yo pudiera reaccionar, añadió: «Pero tranquilo: algún día no será una broma, algún día te llamarán de El País»

Penguin Random House, Grupo Editorial – Mayo 2026

Beatriz Jaramillo y Alfredo Vanegas en la Ciudad de Trujillo, Cáceres, España, cuna del conquistador del Perú Francisco Pizarro, a 14 kilómetros de Ibahernando, cuna del escritor Javier Cercas.